Misa negra

25 08 2016

No parece necesario entretener el tiempo en construir otro panegírico acerca del maravilloso rugby que está jugando el equipo de Steve Hansen. Porque ya van unos cuantos y, al final, los diagnósticos y las conclusiones o se parecen mucho o inciden en detalles que ya sabíamos. El mundo ya sospecha que por donde pasan los All Blacks no vuelve a crecer la hierba. La primera jornada del Rugby Championship expresó con la misma claridad el estado sublime del rugby neozelandés y la reunión de incertidumbres que acosan a los demás.

Todo se pareció bastante o funcionó como una versión de lo visto en el Super Rugby. Hay un confuso desierto en Australia; una idea esperanzadora aunque todavía muy imperfecta en Sudáfrica; y ese punto impreciso de Argentina, en el que no sabemos si se aprecia lo suficiente un cambio que es básico: los Pumas ya no juegan mirando de abajo arriba a sus rivales ni aspiran a derrotas dignas. Con todas sus deficiencias, ahora juegan de igual a igual y a ganar. Lograrlo o no es otra historia: se llama competición.

Jerome Kaino, desafiante entre Cane y Aaron Smith, tras taparle a Foley una patada y entrar en el ensayo.

Kaino, desafiante entre Cane y Aaron Smith, le tapó una patada a Foley y se fue al ensayo.

Lee el resto de esta entrada »





¿Por qué lloran los hombres?

13 04 2016

A veces los hombres lloran. Con relativa frecuencia lo hacen en público. Y se dejan ver, arrasados sus ojos por un río de lágrimas expuestas a la emocionada consideración universal. Su llanto conmueve a quien lo observa. El lugar, el contexto y, sobre todo, los personajes condicionan la certeza de que el espectador asiste a un momento singular: esos gigantes, rotos como niños. Las lágrimas son como un ventanal que asoma a la intimidad de los tipos. La quijada de hierro, que unos momentos después habrá de ser sometida a la posibilidad violenta de los golpes, canaliza la agitación interior con un temblor que acompaña al llanto. El contraste entre la sensiblería de esos minutos y la brutalidad que se anuncia para poco después, en cuanto la pelota vaya por el aire en el saque inicial, constituye un espectáculo muy atrayente. Ahora, ¿por qué lloran los hombres? Por lo general, de fondo suenan los himnos. Y todo el mundo asume: estos muchachos aman a su país. Sí, seguro que será eso… pero aquí tenemos otra opinión. Los hombres no derraman lágrimas por su nación, sea cual sea. En realidad, lloran por otro motivo: lloran por su amor al juego. No nos engañemos, cualquiera que haya jugado a esto sabe que su única patria verdadera no tiene geografía. Su única patria, nuestra única patria, es el rugby.

Lee el resto de esta entrada »





Argentina: el rugby de todo un país

29 03 2016

Una de las escasas razones que existen para madrugar es irte a jugar un partido de rugby. No falta en casa quien asegura que jamás hemos madrugado para ninguna otra cosa. Con razón. En los últimos tiempos se añadió una más, que proviene de la misma raíz: saltar de la cama cuando raya el alba para ponernos a ver partidos del Super Rugby. El radical desfase horario permite, mientras mojas galletas en café instantáneo, mirar el exuberante ritmo de juego de equipos neozelandeses y australianos, que a esa hora agotan su tarde austral. Es un espectáculo vitamínico. Y conveniente si has de jugar tú mismo unas horas más tarde… o salir a correr de buena mañana, porque el rugby de feliz desafuero técnico y atlético que practica esa gente te sube las pulsaciones de inmediato. Este año, con la incorporación de los Sunwolves japoneses y de los Jaguares de Argentina a la competición de franquicias del Hemisferio Sur, el reloj mundial se nos ha llenado de rugby a cualquier hora. Los últimos sábados ingresamos en la incierta madrugada del domingo mirando a los chicos del capitán Agustín Creevy frente a Chiefs Stormers en la cancha de Vélez Sarsfield. Es la vida a palos. La enfermedad de Ellis a tiempo completo.

Los Jaguares festejan la histórica y vibrante remontada para ganar a los Cheetahs en su debut en el Super Rugby.

Los Jaguares festejan la histórica remontada para ganar a los Cheetahs en su debut.

Lee el resto de esta entrada »





Australia y la paradoja defensiva

26 10 2015

Australia impuso frente a Argentina la paradoja de la defensa: ganar el partido habiendo metido cuatro ensayos y que a todo el que lo vea le quede la nítida sensación de que la base de la victoria no estuvo en el ataque, sino en la defensa. Atacar defendiendo, con una línea de presión agresiva, velocísima en la subida, cortando en origen el juego expansivo de los Pumas a través de un exhaustivo estudio de sus movimientos con la pelota. Sobre todo, los que nacen en el fondo del propio campo. Si Sudáfrica se alejó de cualquier posibilidad al defender siempre en su campo, los Wallabies hicieron exactamente lo contrario. A partir de ese concepto estratégico de Michael Cheika, ejecutado de maravilla por su equipo, Australia golpeó de forma quirúrgica y castigó cada error albiceleste. Antes de 10 minutos había anotado dos ensayos. Después, obligó a los Pumas a un larguísimo regreso, al que el equipo de Daniel Hourcade le puso durante la segunda parte todo el corazón de siempre, pero mucha menor capacidad de amenaza de la que tuvo el resto del Mundial. De algún modo, nada le salió derecho a Argentina; eso es cierto, pero tuvo mucho que ver que, en realidad, el partido se lo volcó el equipo de Cheika. Ha sido un gran torneo de los albicelestes, a los que todavía les queda lo que sería, para ellos, un premio mayor: el tercer puesto. Mientras, Australia completa el gran renacimiento en apenas un año, desde que el ex técnico de los Waratahs tomó a su cargo el gallinero y lo convirtió en una partida de caza. Les queda su pieza preferida. El enemigo oceánico.

David Pocock, el mejor jugador de esta RWC hasta la fecha, en una imagen de desafío en su último partido contra los All Blacks, en la Bledisloe Cup del pasado verano. Los dos grandes enemigos se jugarán, por primera vez, la Copa Webb Ellis.

David Pocock, el mejor jugador de esta RWC hasta la fecha, en una imagen de desafío en su último partido contra los All Blacks, en la Bledisloe Cup del pasado verano. Los dos grandes enemigos se jugarán, por primera vez, la Copa Webb Ellis.

Lee el resto de esta entrada »





Tomi y el lado salvaje

24 10 2015

Una de las características que define al entrenador de un grupo de élite, en lo que toca a la gestión de los jugadores, reside en su capacidad para anticipar el futuro y hacerlo avanzar. Que el futuro venga al presente. Se dice aquí anticipar en las dos acepciones en las que ha de entenderse ese término: por un lado, entrever lo que los demás no advierten, las capacidades aún no expresas del todo en los muchachos jóvenes que llegan o que están en los escalones inferiores… y trabajar para que esos potenciales alcancen su culminación en los tiempos debidos; segundo, y sobre todo, propiciar las condiciones necesarias para que el talento joven quede integrado en la maquinaria indetenible en que consiste la conformación de un equipo. Eso que tan habitualmente llamamos regeneración. Es muy habitual que entrenadores tenidos por prestigiosos equivoquen por completo esa dinámica y conviertan el recambio en una debacle en la que los jóvenes llegan demasiado pronto y los mayores se van cuando ya es tarde. Hablamos de edades deportivas, no biológicas. Esa diferencia resulta básica. Daniel Hourcade, el preparador de Argentina, llevó a término este crítico proceso con una seguridad que lo define como excelente técnico. De todos los Pumas que ha promocionado al frente desde su llegada al puesto, aquí tenemos debilidad por uno que encarna (como podrían hacer otros) todo el mecanismo: el segunda línea Tomás Lavanini.

Lavanini, un segunda de dos metros de altura y 115 kilos, ágil de movimientos y con la carga necesaria para trasladar la pelota en las rupturas: un lock de primer orden en el equipo de Hourcade.

Lavanini, un segunda de dos metros de altura y 1 30kilos, ágil de movimientos y con la carga necesaria para trasladar la pelota en las rupturas: un lock de primer orden en el equipo de Hourcade.

Lee el resto de esta entrada »





Huevos pasados por agua

19 08 2014

Las sucesivas trombas de agua aplanaron los dos partidos iniciales del Rugby Championship, que se resolvieron con marcadores escuetos. Australia y Nueva Zelanda empataron (12-12), con cuatro golpes de castigo anotados por sus aperturas, Kurtley Beale y Aaron Cruden; en Pretoria, Sudáfrica se impuso a Argentina (13-6) gracias a la ventaja que le procuró un ensayo muy pronto de Ruan Pienaar. Pero en general, ganó la lluvia al juego. En condiciones así, acostumbran a divertirse mucho más los que están en el campo que los que miran. Se vio todo lo habitual: deslices, errores comunes, melés en zozobra, derrumbes, reinicios, fallos de cálculo, pelotas sin control, mucho juego al pie (bueno y malo), avances por el eje, confusiones, riachuelos de sangre por las mejillas y amagos de pelea tabernaria a la salida de este o aquel garito. Resumamos lo que aprendimos, o no, en la primera jornada del Rugby Championship.

Hooper carga contra la defensa negra, en una de las escasas acometidas que de verdad pusieron en aprietos a Nueva Zelanda.

Hooper carga contra la defensa negra, en una de las escasas acometidas que de verdad pusieron en aprietos a Nueva Zelanda.

Lee el resto de esta entrada »





Los franceses no rinden París

13 11 2013

Dos veces fue a morir Francia, de forma literal, a la orilla neozelandesa. Ocurrió en los dos pasajes finales de cada tiempo, y en ambas ocasiones Nueva Zelanda resistió al borde de su zona de marca hasta agotar el tiempo y a su rival. Enfocar el triunfo negro (19-26), como vi por ahí, desde el punto de vista del sufrimiento, significa en el fondo defender que los All Blacks son invencibles y deberían ganar cada partido con cierta comodidad. Es verdad que sufrieron, pero es que esperar un barrido en París es no conocer de nada a Francia. Aquí pensamos lo contrario: si los negros ganan partidos como el del sábado, frente a una Francia encomiable, es porque han aprendido que son falibles, imperfectos y en absoluto invencibles.

Piutau aguanta el placaje de dos franceses en una de sus potentes apariciones en París: el ala encarnó el espíritu de los All Blacks, que ganaron aprovechando al máximo sus ocasiones.

Lee el resto de esta entrada »