Axel de la guarda

12 01 2017

El rugby es un deporte pasional y emotivo, conformado por estrategias de pizarra, tácticas en diagramas, fundamentos técnicos y exhibiciones físicas… pero todo mezclado con un catalizador que opera inadvertido por las estadísticas, pero que las conforma: el compromiso, la disposición a la entrega del cuerpo, sin observar límites ni riesgos… Y la reunión de voluntades que integra un vestuario. La capacidad para conformar, de la disgregación de posiciones, tareas y habilidades, un solo espíritu que los trascienda.

Uno ha jugado al rugby durante el tiempo suficiente para saber estas cosas. Para no menospreciar el influjo que las emociones confieren al juego. Uno ha jugado al rugby el tiempo suficiente para que la vida se haya cobrado también su parte. La pérdida de alguien próximo, conjurada antes de empezar el partido cuando todos te abrazan y el capitán dice: “Esta semana se nos ha muerto a todos un padre”. La familia. No digamos si la familia ha perdido a uno de los que empujaba contigo. O incluso contra ti…

En esas ocasiones, te preguntas: ¿Cuánto empujan los muertos?

01

Leer el resto de esta entrada »





El partido más viejo del mundo

26 12 2015

Todo viene definido, medio en broma medio en serio, en uno de esos volúmenes que suelen decorar los anaqueles más coloridos de las acogedoras librerías británicas: Weegies vs. Edinbuggers: Por qué Glasgow tiene una sonrisa más hermosa que Edimburgo o por qué Edimburgo es ligeramente superior a Glasgow”. Weegie es el término entre bromista y peyorativo que los habitantes de Edimburgo dan a sus compatriotas nacidos en Glasgow. Una variación socarrona del patronímico glaswegian. Y edinbugger actúa, claro, como equivalente para los ciudadanos de la capital escocesa, jugando con una desinencia algo escatológica, gamberramente sexual o, incluso, abiertamente zoofílica. Ésta es una historia de dos ciudades. Si en la obra de Charles Dickens (A Tale of Two Cities, publicada en 1859), el autor contraponía París Londres, encarnaciones de Europa y el alma insular del Imperio, entre las dos ciudades principales de Escocia se cruzan algunos prejuicios en forma de chistes más o menos procaces. Nada importante. Pero, en rugby, esta rivalidad tiene una forma aún más estimulante: se llama Copa 1872, porque los equipos amateur de Glasgow Edimburgo se enfrentaron por primera vez aquel año. Este domingo, en el marco de la Pro12, Edinburgh Rugby Glasgow Warriors reeditan esta vieja rivalidad localista y deliciosamente provinciana.

La vieja rivalidad entre los equipos de las dos principales ciudades de Escocia nació en 1872.

La vieja rivalidad entre las dos ciudades de Escocia nació en 1872.

Leer el resto de esta entrada »