Un cadáver a los postres

25 09 2015

Al choque de este sábado entre Inglaterra Gales le falta el resultado, que viene a ser lo único de verdad sustancial, pero es uno de esos partidos precedidos por una anticipación tan exagerada que parecen haberse disputado antes incluso de que la pelota se ponga en juego. El hype está justificado. Primero porque todo el mundo sospecha que el cadáver que va a dejar este Grupo A de la RWC15 se sentará mañana en uno de los dos boxes en la que los entrenadores y sus ayudantes siguen sus partidos: el de Stuart Lancaster por el lado de la Rosa, el de Warren Gatland en el campamento galés. ¿Alguien ve a los Wallabies eliminados? El segundo motivo de la expectación, y no menor, tiene que ver con el estado de dudas que rodea a ambos equipos (por el juego en Inglaterra; por las lesiones continuadas -y también un poco bastante el juego- en Gales), y con las elecciones de Lancaster, que es donde se ha centrado el meollo de la tremenda discusión levantada estos últimos días en el amplísimo y profundo entorno del rugby inglés: Farrell por Ford, Burgess como primer centro y Barritt de segundo en relevo de la -muy importante por su impacto- lesión de Jonathan Joseph. Auscultemos el estado de los enfermos antes de que, pasado mañana, comience el examen post mortem.

Gatland y Lancaster, en una imagen de ambos en los vestuarios antes de un enfrentamiento en el 6 Naciones: el partido de este sábado puede definir sus carreras como seleccionadores.

Gatland y Lancaster, en una imagen de ambos en los vestuarios antes de un enfrentamiento en el 6 Naciones: el partido de este sábado puede definir sus carreras como seleccionadores.

  1. El factor Twickenham. La mística del estadio, más aún en una Copa del Mundo, va a jugar un papel fundamental en un choque como éste. Clive Woodward ha llegado a decir que no ve a Inglaterra perdiendo en casa, aunque la naturaleza de la competición determine que el reparto de apoyos en la grada estará más equilibrado que en cualquier otra ocasión. En todo caso resulta difícil medir cuánto pesa el apoyo de un campo en la mejora del rendimiento de un equipo. Ian McGeechan ha advertido de que será un encuentro de comienzo contenido (mucho pateo Biggar/Farrell, el territorio como argumento central, encuentros frecuentes en el medio y pocas rupturas) y marcador corto, sin gran profusión de ensayos. Es improbable que Gales vaya a encogerse por el escenario. Inglaterra, desde luego, necesita muchas más iniciativas y profundidad que contra Fiji, así que el aliento creciente de Twickenham podría inspirar eso. Pero, al final, uno cree que en estos niveles de élite lo sustancial ocurre entre los jugadores, en las decisiones y ejecuciones individuales y en el funcionamiento colectivo. No es que los de fuera sean de madera, como dijo aquél, pero tampoco juegan.

    Jamie Roberts, el ariete de Gatland, en plena acción frente a Irlanda.

    Jamie Roberts, el ariete de Gatland, en plena acción frente a Irlanda.

  2. La línea de ventaja. La salida de Ford del puesto de apertura y la lesión de Joseph le han recortado a Inglaterra la única chispa de creatividad de su medio campo. Lo de Joseph es inevitable; la entrada de Farrell es una elección. Lancaster lo ve más adecuado para gestionar, a base de pie y defensa, ese primer tramo largo de partido, sin espacios, del que hablaba McGeechan. Después, avanzado el encuentro, ya se abrirá el campo y cabrá la fineza de Ford en la combinación. Brian Moore, en su video-blog del Telegraph, está por completo en contra de esa idea. Cree que donde de verdad se la está jugando Lancaster no es al poner a Burgess, sino en el cambio de apertura. Inglaterra va a ser demasiado plana, opina el ex talonador, y solo piensa en defenderse de la potencia rival. Gales, en efecto, basa su rugby en ganar la línea de ventaja en medio campo (“nueve de cada diez veces lo hacen con Jamie Roberts”, dice Lancaster) y jugar a partir de su avance por el canal del 10 y el 12, obligando a retroceder al contrario. De ahí la trinchera que ha armado el técnico inglés, con Burgess y Barritt. Ahora, en rugby 15 defender no es solo chocar fuerte; cuentan la coordinación con el resto, el posicionamiento, la recuperación de sitios… Gales cree que, angulando bien sus carreras, Burgess sufrirá.
  3. Las fases estáticas. Inglaterra ha afectado problemas en todo lo que tiene que ver con la delantera… y ese es un problema mayor para el equipo de Lancaster. Si no domina delante, su falta de creatividad atrás se resiente todavía más. Tiene un problema serio de control de las melés, la touche no funciona con la eficacia debida (y no es cuestión solo de los lanzamientos de Tom Youngs) y ni sus terceras ni sus segundas mostraron contra Fiji ninguna profundidad con la pelota, hasta que apareció Billy Vunipola… y algo también Mako, bastante más dispuesto que Marler Cole para cargar con ella. Bradley Davies aporta músculo y empuje, mientras que AW Jones es la clave de bóveda del edificio. Gatland se ha sujetado a su tercera preferida -sacando al brillante y diferencial Tipuric para mantener el trío Lydiate, WarburtonFaletau– y tiene también muchas dificultades en la primera línea, donde Francis (sólido scrummager, sospechoso respecto a su resistencia en juego abierto) afronta una prueba notable. El encuentro en cada melé entre Dan Cole Gethin Jenkins, con Jerome Garces de árbitro, promete ser interesante. El que gane delante, habrá avanzado mucho. Literal y figuradamente.
  4. Williams y las dudas. ¿Cuánto va a pesar la lamentable ausencia de Leigh Halfpenny? En cada orden del juego lo hará de forma diferente. Liam Williams, su relevo, no es tan seguro ni en el juego aéreo -aspecto en el que pocos en el mundo igualan a Halfpenny y en el que insistirá Farrell-, ni desde luego con la patada. Los puntos que Gales va a dejar de anotar por la baja del zaguero los tiene que asumir Biggar, quien también dirige el juego tactico de patada de Gales. Williams, un jugador por el que aquí tenemos debilidad, tiene en el contraataque su gran condición. Puede ser un arma muy apreciable… pero persisten las dudas acerca de su estado físico: se incorporó al Mundial mermado por la recuperación de una lesión en el pie, y contra Uruguay se tuvo que ir por un bocadillo del que sus músculos no se recuperaron. Si contra Inglaterra no está en plenitud, el problema para Gales se multiplicará.
  5. Amos/North vs May/Watson. Hallan Amos tiene 21 años y es zurdo. Contra Uruguay demostró que está en condiciones de asumir el reto, al punto de que le ha dado la vuelta a la jerarquía de los alas. A Gatland debe de gustarle -y el partido de Uruguay dijo mucho en su favor-, porque se arriesga a cambiar a George North de lado, tal vez pensando que la variación no está tan mal si pensamos que enfrente aparece Anthony Watson. ¿Se va a asustar el ala inglés del tren que se le viene encima? Considerando que el primer día se midió con el fijiano Nadolo, no es probable… aunque hay que recordar el ensayo con patada alta que el ala polinesio le hizo a Inglaterra, aprovechando la diferencia de talla. ¿Y Cuthbert? Ha perdido su sitio, simplemente. Hace tiempo que parece no encontrar el punto, ya no fue protagonista en el 6 Naciones -en el que Williams, precisamente, se quedó con su sitio como ahora lo hace Amos- y su temporada en Cardiff se ha resentido, entre críticas por su falta de ensayos y, también por sus prestaciones defensivas. A Gales le cuesta llevar juego a las alas y ensayar, aunque North suele encontrar balones viniendo a los carriles interiores y la patada de Biggar para él es un movimiento frecuente en el ideario de Gatland. Amos, mientras, parece en estado de efervescencia. No podemos medirlos por su rendimiento ante Uruguay. May y Watson, en Inglaterra, ven pocos balones pero son finalizadores, cada uno en su estilo. ¿Cuanto juego tendrán este sábado? Es la gran pregunta.
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2 responses

26 09 2015
ornat

Por lo que se juegan y por lo que son los dos entrenadores. Junto a Meyer en Sudáfrica y Saint-Andrè en Francia, para mí Lancaster y Gatland han recortado la evolución de sus equipos y los han convertido, con mucho potencial, en una cosa mayormente aburrida de ver. Cada una a su manera y por su camino. De todos modos son dos naciones mayores y la presión y el ambiente harán, tarde o temprano, un partido eléctrico.

Un gusto estar por aquí. Gracias por la paciencia a todos.

26 09 2015
Jun

Vamos a ver como sale el melón, aunque pinta un partido táctico, ambos con miedo, algo lógico por que el perdedor se lo juega a una carta con Australia

A Gatland las bajas le han dejado sin su plan A, el único que tiene
Y Lancaster cuando se la juega mete a los jugadores de su estilo, más madera y menos talento.

Un placer volver a leerte Mario

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