Los franceses no rinden París

13 11 2013

Dos veces fue a morir Francia, de forma literal, a la orilla neozelandesa. Ocurrió en los dos pasajes finales de cada tiempo, y en ambas ocasiones Nueva Zelanda resistió al borde de su zona de marca hasta agotar el tiempo y a su rival. Enfocar el triunfo negro (19-26), como vi por ahí, desde el punto de vista del sufrimiento, significa en el fondo defender que los All Blacks son invencibles y deberían ganar cada partido con cierta comodidad. Es verdad que sufrieron, pero es que esperar un barrido en París es no conocer de nada a Francia. Aquí pensamos lo contrario: si los negros ganan partidos como el del sábado, frente a una Francia encomiable, es porque han aprendido que son falibles, imperfectos y en absoluto invencibles.

Piutau aguanta el placaje de dos franceses en una de sus potentes apariciones en París: el ala encarnó el espíritu de los All Blacks, que ganaron aprovechando al máximo sus ocasiones.

Steve Hansen ha confesado que extrajo muchas enseñanzas de la derrota de hace un año en Twickenham y que eso le ha llevado a pulir aún más sus recursos, procesos de juego y respuesta a situaciones. Así que exprimen cada segundo del partido para extraer de donde sea la victoria. La de este sábado en París nació de su extraordinario aprovechamiento de los momentos residuales del partido (a la vuelta de una patada defensiva francesa, con un contraataque iniciado como casi siempre por Dagg que tomó fuera de sitio a la defensa) y su gestión de los instantes críticos a los que la empujó Francia. Es verdad que los All Blacks comenzaron jugando con una precisión de seda y que a los dos minutos Médard se vio obligado a un placaje heroico para evitar el ensayo de partida de Cory Jane, pero el encuentro quedó pronto equilibrado y Nueva Zelanda apenas pudo hilar su rugby vertical, de alto ritmo y penetración constante. Parra, más fallón y castigado por una percusión pétrea de Mealamu hacia el final del primer tiempo, y Carter ( con esa naturalidad suya para golear de zurda) intercambiaron golpes hasta que, tras el 12-12 y con el partido ya en la segunda mitad, el encuentro se abrió. Los candados los saltó Piutau, que venía con una cizalla en las piernas. El potente exterior All Black se las arregló, en un encuentro muy poco generoso con los especialistas del flanco, para batir las alas a la mínima ocasión y generar vuelos torrenciales que desequilibrarían el choque: fue, seguramente el hombre del partido en un partido repleto de hombres.

La presión defensiva impidió inflar el juego hacia los flancos. Así que el choque fue más de medio campo (Tales rompió con frecuencia desde el 10 de Francia, Fofana lo apoyó, Nonu hizo a menudo de segundo apertura neozelandés, Ben Smith coló patadas rasas) y delantera (reto físico permanente en las melés y los breakdowns); o de cargas sostenidas a través de muchas fases de juego y reciclajes en Francia, como la que produjo el ensayo de Dulin. Read había metido antes el segundo de los negros, en su mejor pasaje de juego en la segunda mitad. Los All Blacks subieron el ritmo y Francia hubo de recluirse en su campo. Ese obligado paso atrás no significó en ningún caso una rendición. Los franceses, en el rugby, no rinden París tan fácilmente. Ni siquiera tras la marca del número 8 neozelandés, que finalizó con un plongeon ganador una descarga en contacto prodigiosa de Piutau.

Francia perdió, eso es incontestable. Pero no se descompuso pese a la clásica avenida de los chicos de Steve Hansen. Los cambios la reanimaron o ayudaron a ello. Szarszewski dinamizó con agresividad el trabajo en la delantera, donde también apareció Vahaamahina en el puesto de un aplicado Lauret. Hubo, además del buen rendimiento general, numerosas mejoras con respecto al equipo que en junio sólo pudo anotar un ensayo en los tres tests en territorio All Black: Tales ofreció otra cosa como apertura, se fue a por la línea de ventaja en cuanto pudo y, aunque decayó un tanto con el avance del choque (y la mejora All Black) el apertura de Castres dejó una actuación esperanzadora en un puesto básico y que Francia lleva tiempo sin resolver. A última hora apareció el joven Fickou, que tuvo unos muy buenos minutos: va a poder forjarse con calma porque los dos centros titulares, Fofana y Fritz, están ahora mismo en un gran momento, pero dejó cosas prometedoras. A los franceses les metió un palo en la rueda de su melé el césped de Saint Dennis, como ya es costumbre: imposible traccionar el empuje con semejante desastre de piso. La frustración, o un error injustificable, llevó a Vahaamahina a meter la mano en la última melé a cinco de los franceses, lo que determinó el final y agregó decepción al indemostrable ensayo que los franceses reclamaron en una de sus cargas finales y que el TMO consideró balón defendido en el último momento. Hasta ese punto es Francia capaz de acorralar a Nueva Zelanda, y hacerlo con relativa frecuencia histórica. Eso sí, puede que los All Blacks, aparte de Mohammed Ali en Kinshasha ante Foreman, sean los combatientes más dotados para defenderse y atacar estando contra las cuerdas.

Tomado París, el blitzkrieg bop de los All Blacks se traslada a Londres, donde se prepara la madre de todas las batallas. Si a los franceses les bailaron el sábado en París el Kapa O Pango, subrayando la estatura del rival y el desafío correspondiente, podemos presumir que Twickenham es el escenario de su redención íntima. Sí, todos vimos a Inglaterra sumar otra victoria poco convincente ante Argentina (31-12), pero también el año pasado la Rosa llegó al partido con los All Blacks en estado de interrogación nacional y produjo un encuentro memorable en todos los sentidos. Inglaterra jugó el primer periodo ante los Pumas mucho mejor que la semana anterior frente a Australia: Dickson tensó la cuerda desde los reinicios, subió el ritmo de reciclaje y transmisión y eso permitió, junto a la tarea de la industriosa delantera inglesa (Robshaw había hecho 16 placajes con los wallabies y este sábado sumó 20), un buen rugby, dinámico, penetrador, vivo y capaz de cobrar puntos al final de melés abiertas y moles rodantes… un clásico inglés de toda la vida. El 24-6 del descanso resultaba elocuente. El problema es que no hubo más. Que Inglaterra apagó las luces y Argentina, en el primer encuentro de Daniel Hourcade al frente, maquilló su notable inferioridad hasta que su defensa, insuficiente todo el partido una vez más, tanto en delantera como en juego abierto, permitió la última anotación de un Ben Morgan que parece preparado, lesión de Billy Vunipola mediante, a aceptar el reto de los All Blacks.

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3 responses

15 11 2013
peleida

ocurre algo curioso en los ultimos lustros con el xv del gallo.
cuanto peor , mejor.
ya hace muchos años que dejaron atras la grandeur, la charme que los hacia famosos en el mundo entero. esa alegria a la hora de jugar ese juego a la mano tan descarado como preciso .

creyeron que para ganar el mundial y adaptarse al rugby moderno tenían que ser como los del sur , pero en ese tortuoso camino no han encontrado ni el juego típico del sur y lo que es peor han olvidado el estilo que mas satisfacciones les dio.

unido a personajes casi siniestros como el tal laporte , han dado como resultado una selección sin alma y que no sabe por donde tirar. hoy es por aquí y mañana por allí, pero si hay cambio de seleccionador quizás sea lo contrario.

y no sera por falta de infraestructuras o dinero no.

pero cierto es también que esta Francia ha conseguido sus mayores logros cuando peor le iban las cosas y el ejemplo mas claro es el ultimo mundial donde andaban a ostia limpia entre jugadores, jugadores y cuerpo técnico, estos con la prensa y ahi comenzaba el circulo otra vez.

No es fácil ganarlos nunca, y menos en su tierra en su estadio fetiche.

eso si el césped, indigno de un campo de rugby de regional, peor aun siendo uno de los grandes templos de nuestro deporte.

otro apunte (una pena) es que en el stade de france empiezan a silbar el haka , cuando hasta hace nada le guardaban un respeto casi religioso.

15 11 2013
migueltuck

Respecto a lo de el haka, llevo tiempo observandolo, con los dedos de una mano se cuenta los lugares que la respetan en silencio, Irlanda, Italia, Argentina o Escocia que recuerde.
En Sudafrica desde la final del ’95 gritan el “oeee oeeee”, en Australia depende como les de el dia se oye mas o menos, en Inglaterra que si el sweet low sweet chariot o el lands of hope and glory a todo trapo, en Gales desde el año que se quedaron plantados desafiando, el publico se les echa encima, y ahora Francia…

Pienso o quiero pensar que lo hacen como gesto de apoyo a su equipo, pero se rompe con el respeto que exige la situacion. Yo ese momento lo equiparo a los himnos, es un momento en el que se deberia de escuchar y guardar silencio, aunque evidentemente para gustos estan los colores. A mi me da mucha rabia esta situacion.

13 11 2013
migueltuck

Que pena lo del cesped, y es que pasa cada partido que se juega alli. Sera por inversion e infraestructura en el rugby frances… madre mia.

Partidos como estos, son los incomodos para NZ, que les aguanten en el marcador y los cerquen en su campo, que se sientan amenazados.
Francia tampoco se volvio loca en ataque, buen trabajo de los delanteros y apoyos de la linea. Es increible que Fofana hay tenido que jugar partidos de ala, el unico primer centro del norte capaz de discutirle el cetro a J. Roberts.

Las meles es el punto señalado a mejorar, no se si sera cuestion de jugadores o de manera de afrontarlas, pero esta claro que este año, menos contra Australia, lo ha pasado entre regular y muy mal con los demas equipos, vease Sudafrica, Argentina o Francia. Pinta igual contra la Rosa y eso que sus “unos” habituales dicen que no van a estar, ni Vunipola ni Corbisiero ni Marler. Dicho todo esto que quede claro que no entiendo mucho de la mecanica de esta fase del juego, asi que me guio por quien empuja mas al otro…

Dijeron algunos jugadores kiwis que llegaron justos fisicamente al final del partido y por eso me extraña un poco la manera de jugar en ataque, buscando continuamente los contactos muy lejos del anterior punto de encuentro, los apoyos no llegaban tan rapido como antes.

De Francia decir que una actitud encomiable, justo esto se les exige en todos los partidos, ni mas ni menos, no lo del anterior 6 naciones. Tienen esa capicidad de sumirse en la mas profunda desidia y apatia por las buenas, para luego salir de esta manera; con un XV lleno de cambios, una tercera inedita, una bisagra con un cuasi-debutante y enfrentandose al nº1 de la IRB.

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