El partido que nunca acabará

27 11 2013

Tengo escrito que los irlandeses no son un equipo, son un ejército. En muchas ocasiones, a menudo en las circunstancias más imprevistas, olvidan cualquier referencia previa (bastaría la del partido con Australia, en este caso) para exhibir de forma repentina su poderosa capacidad de inflamación emocional. Irlanda es siempre una amenazante metamorfosis en estado de latencia. Frente al estímulo adecuado, puede esperarse cualquier cosa: la victoria contra Australia en el Mundial de 2011; aquella otra demolición de Inglaterra en el Seis Naciones de ese año, para arrancarle de entre las manos el Grand Slam; y, desde luego, lo que este domingo les hicieron a los All Blacks. O casi, porque el bloque de Joe Schmidt pereció en la orilla, en una de las derrotas más crueles que podamos recordar. En todos los casos el leit motiv parece estar en la expresión máxima del orgullo, el gusto o la necesidad íntima de hacerlo. La sublimación del juego. Y, de paso, negar la gloria ajena para edificar otro episodio de la propia.

Crotty escapa del intento de placaje de Murray, uno de los mejores en el lado irlandés, para posar el ensayo que le daba el empate a Nueva Zelanda: Cruden, al segundo intento, convertiría después para el definitivo 22-24.

Crotty escapa del intento de placaje de Murray, uno de los mejores en el lado irlandés, para posar el ensayo que le daba el empate a Nueva Zelanda: Cruden, al segundo intento, convertiría después para el definitivo 22-24.

Leer el resto de esta entrada »





Read se corona en la Catedral

22 11 2013

La tercera semana de tests otoñales ratificó las impresiones de las anteriores. Ya sabíamos que Francia puede poner en las cuerdas a los All Blacks… al menos en París; y que, de forma simultánea, los All Blacks pueden sobreponerse a esa incomodidad, tirar de otros hilos de su juego y seguir ganando. Este fin de semana constatamos que los ingleses también pueden amenazar a NZ… algo que no hacía falta confirmar porque, de hecho, hace un año les ganaron. Hoy, el equipo de Steve Hansen parece mejor preparado que nunca para hacer frente a encuentros de dinámica incómoda para su juego. Y volver a ganar, que es de lo que se trata. Esta vez lo hicieron 22-30, en un partido con mucha miga y periodos intermedios que dieron para todo. El resto de encuentros, sin embargo, propagaron una impresión pálida. En este noviembre está faltando igualdad. Las diferencias están agrandadas, por sí mismas y por el estado opuesto de la temporada para cada uno. Así, Sudáfrica dejó a cero a Escocia (0-28), algo que no les sucedía a los caledonios desde 2007, cuando los All Blacks les aplicaron tratamiento análogo (40-0). La rotundidad bokke causa estragos en Europa: Gales no pudo anotarles un solo ensayo; Escocia, ni siquiera un punto. En el otro gran centro de interés del fin de semana, Australia se deshizo con notable comodidad de Irlanda (15-32), con Cooper en su versión favorable por un lado, más dos ensayos de Hooper, y la lesión de Johnny Sexton en el otro. Y en Gales, Argentina fluctuó de forma dolorosa entre la más que esperanzadora aparición de Cordero, por ejemplo, y una derrota severa (40-6) que subraya el estado de transición de los Pumas. Diez derrotas en 2013, las últimas ocho seguidas. Les queda Italia este fin de semana, pero para lo único que están ahora mismo los argentinos es para acabar la temporada, mudar la piel con Hourcade o quien sea al frente en la próxima y reencontrar los fundamentos de un equipo cuyo crecimiento se ha hundido en un agujero que parece tener su centro en las mismas baldosas del vestuario.

Kieran Read se deshace del intento de placaje de Ashton con un hand-off: el primer ensayo de los All Blacks llegó tras una penetración del 8 por el ala derecho de Inglaterra: el estado de forma de Read y su rugby lo lleva mucho tiempo en niveles extraordinarios.

Kieran Read se deshace del intento de placaje de Ashton con un hand-off: el primer ensayo de los All Blacks llegó tras una penetración del 8 por el ala derecho de Inglaterra: el estado de forma de Read y su rugby lo lleva mucho tiempo en niveles extraordinarios.

Leer el resto de esta entrada »





El tamaño sí importa

13 11 2013

Los Springboks tomaron el Millennium al asalto, como un ejército de bárbaros, imagen recurrente que nos produce siempre ver al equipo sudafricano en acción: particularmente en territorio ajeno. Sus dos primeros ensayos en el Millennium de Cardiff ocurrieron enseguida, con un efecto disuasorio de tormenta desatada. Querían jugar a cielo abierto tal vez porque su rugby de manada tiene el efecto tumultuoso de una borrasca perfecta. Si el rugby se jugara en tierra, los partidos con los sudafricanos se desarrollarían en el insondable interior de una densa y gigantesca nube de polvo, como la que dejan los bisontes en estampida por las praderas agotadas de sol. Cuando juegan los Springboks, o se juega contra los Springboks, el tamaño importa. Desde luego que lo hace. Ahora, ningún equipo parece mejor preparado que Gales para presentar contestación a la excelencia física de los acerados sudafricanos. Y sin embargo, a los 20 minutos habían anotado dos ensayos y 17 puntos. Y hacia la media hora los Dragones habían perdido tres cabezas: Liam Williams, Adam Jones y, last but not least, Jonathan Davies. Un encuentro con los Springboks siempre puede derivar hacia el parte de lesiones. Establecidas las bases de la refriega, y más aún con ventaja y diezmado el pelotón enemigo, el resto consiste en ejercer el arte de la guerra hasta sus últimas consecuencias y aquilatar el triunfo (15-24) sin dar un paso en falso ni permitirse veleidades en la retaguardia. Eso hicieron.

De Villiers, otro ensayo maravilloso tras una extraordinaria jugada lanzada por Habana, que continuó Bismarck du Plessis y que acabaría el capitán: el 2013 de JDV ha sido portentoso.

De Villiers, otro ensayo maravilloso tras una extraordinaria jugada lanzada por Habana, que continuó Bismarck du Plessis y que acabaría el capitán: el 2013 de JDV ha sido portentoso.

Leer el resto de esta entrada »





Los franceses no rinden París

13 11 2013

Dos veces fue a morir Francia, de forma literal, a la orilla neozelandesa. Ocurrió en los dos pasajes finales de cada tiempo, y en ambas ocasiones Nueva Zelanda resistió al borde de su zona de marca hasta agotar el tiempo y a su rival. Enfocar el triunfo negro (19-26), como vi por ahí, desde el punto de vista del sufrimiento, significa en el fondo defender que los All Blacks son invencibles y deberían ganar cada partido con cierta comodidad. Es verdad que sufrieron, pero es que esperar un barrido en París es no conocer de nada a Francia. Aquí pensamos lo contrario: si los negros ganan partidos como el del sábado, frente a una Francia encomiable, es porque han aprendido que son falibles, imperfectos y en absoluto invencibles.

Piutau aguanta el placaje de dos franceses en una de sus potentes apariciones en París: el ala encarnó el espíritu de los All Blacks, que ganaron aprovechando al máximo sus ocasiones.

Leer el resto de esta entrada »





Noviembre sube de temperatura

8 11 2013

El mejor rugby, el mejor deporte, comparece en los momentos y lugares más insospechados, pero si hay tres partidos subrayados para este mes de noviembre en el mercado internacional son éstos: la visita de los All Blacks a París y Londres, por un lado; y el duelo entre Gales y Sudáfrica en el Millennium, por el otro. Bien, dos de esos dos encuentros se juegan este fin de semana. Nueva Zelanda llega a Francia en busca de un nuevo récord: cerrar el 2013 con un pleno de victorias, para lo que todavía le falta pasar por delante de los bleus, Inglaterra e Irlanda. Los franceses, mientras, continúan buscando una alpargata a la que encomendarse, dicho sea en términos de La Vida de Brian. O sea, un patrón de juego y los hombres que lo sostengan. Mientras, al oeste de la isla, Gales reedita sus aspiraciones de grandeza: conquistado el último Seis Naciones con una exhibición poderosa ante Inglaterra, Warren Gatland regresa con el mandato implícito de someter a su equipo al gran desafío: vencer a los gigantes del sur.

De izquierda a derecha, Sam Cane, Beauden Barrett y Brodie Retallick dialogan al final de un partido reciente de los All Blacks, que se presentan este fin de semana en París.

De izquierda a derecha, Sam Cane, Beauden Barrett y Brodie Retallick dialogan al final de un partido reciente de los All Blacks, que se presentan este fin de semana en París.

Leer el resto de esta entrada »





España regresa al futuro

7 11 2013

Santiago Santos se estrena este fin de semana en Santiago de Chile con el primer test para España en noviembre, de los tres con los que va a comenzar a preparar la segunda ronda del 6 Naciones B. De fondo, la necesidad de la permanencia en la segunda división europea y la recuperación del terreno perdido en la sombría temporada pasada. Puede que el tiempo mande la referencia a un segundo plano pero, en realidad, esas dos líneas componen el único y fundamental objetivo. Los partidos de las próximas semanas (este sábado con Chile a las 17:00 hora local, el 16 de noviembre con Uruguay, el 23 frente a Japón en el Central de la Complutense) van a servir para vislumbrar un nuevo grupo, o parte de él, tras el relevo de Bryce Bevin, el melt-down económico de la FER, el nombramiento de Santos al frente del XV, el radical pivotaje estratégico de desmontar tácitamente el Seven y la vuelta a la doctrina Sonnes en lo que se refiere a la política de elegibilidad de los hispano-franceses para jugar con España, expresa en los 16 jugadores que, bajo esa condición, llamó inicialmente el técnico para esta ventana de noviembre.

Nacho Gutiérrez-Muller, en un partido frente a Japón, el rival de España el próximo sábado 23 de noviembre en el Central.

Nacho Gutiérrez-Muller, en un partido frente a Japón, el rival de España el próximo sábado 23 de noviembre en el Central.

Leer el resto de esta entrada »





La Inglaterra de los Vunipola

1 11 2013

Rebasado el cambio de hora, la noche de las brujas y los veranillos tardíos de otoño, noviembre es el mes que abre la puerta a un tiempo largo de oscuridad. En todos los sentidos: hay que empezar a darse prisa con la lotería de los clubes, que siempre va fuera de plazo, y en los lineales de los supermercados asoman ya sin remedio las tabletas de turrón de la campaña que viene. Si no fuera por los bigotes (de pelusilla, rectilíneos, charlotescos o los envidiadísimos de herradura) y por el rugby, no habría forma de levantar un mes así. Los bigotes movemberianos y el rugby, que en estas semanas sale de gira. Los chicos del sur cruzan el globo de camino al norte y acaban la temporada retando a las potencias boreales, que se están preparando para las tradicionales conflagraciones del nuevo año. La invitación al baile se hace generalizada con los programas de integración en la élite de los test matches por parte de la IRB: si no nos fallan las cuentas y aún sabemos calcular con los dedos, nos esperan 42 partidos en los próximos cinco fines de semana. Entre ellos, los dos de la nueva España afrancesada de Santiago Santos (de la que nos ocuparemos más adelante y en particular) en Chile y Uruguay, más la visita a Madrid de Japón. Precisamente en casa de los nipones voladores abren noviembre los All Blacks, este sábado a las 14:00 horas en Tokyo (es decir, las seis de la mañana en este confín); y por la tarde, el primer gran clásico: Inglaterra recibe a Australia en Twickenham (15:30 hora española). La Inglaterra de los Vunipola, vale decir… Un equipo que busca el eslabón perdido de su juego en el melting-pot de la sociedad británica y allá donde alcancen los límites del imperio de su profuso rugby formativo: en unos chicos tonganos educados en Gales, en un velocista caribeño de Santa Lucía, en algunos tránsfugas del código league (Joel Tomkins es el último en alcanzar la selección) o en varios clásicos recientes, jóvenes que protagonizan en los dos últimos años el proceso de renovación del lampedusiano Lancaster: cambiar para que nada cambie.

La familia Vunipola: Billy, número 8 de Inglaterra; de pie Fe'ao, 32 veces internacional y capitán de Tonga en sus días; la madre, Iesinga, reverenda metodista; y Mako, pilar izquierda, British&Irish Lion en la última gira con Australia.

La familia Vunipola: Billy, número 8 de Inglaterra; de pie Fe’ao, 32 veces internacional y capitán de Tonga en sus días; la madre, Iesinga, reverenda metodista; y Mako, pilar izquierda, British&Irish Lion en la última gira con Australia.

Leer el resto de esta entrada »