Ellis Park y la sublimación del rugby

9 10 2013

Este Rugby Championship venía envuelto en un argumento central: la posibilidad de que los Springboks lanzaran la primera parte de lo que se prevé un largo desafío al dominio mundial de los All Blacks. Bien, el diagnóstico no varía. O sólo con matices: es verdad, lo dijimos cien veces, que Heineke Meyer ha logrado evolucionar a su equipo de un año a esta parte y situarlo en la posición de aspirante. Cada vez tiene mayor potencia y variantes, jugadores en crecimiento, apariciones rutilantes, potencia de fuego, diversidad en el rugby si quieren usarla… Pero el partido de Ellis Park, el memorable partido del pasado sábado en Ellis Park, reafirmó sin lugar a la duda que los All Blacks todavía están por encima de sus rivales más cualificados. Son los mejores y lo son con autoridad. Para buscarle una sola grieta a esa convicción hay que hurgar en apartados muy concretos del juego: las debilidades del equipo de Steve Hansen son mínimas en comparación con su catálogo de fortalezas. Y, si acaso, los apartan de la perfección absoluta (que parece ser lo que todos les demandamos de forma más o menos consciente), pero no los hacen más vulnerables ni inferiores a equipos de su mismo rango. No de forma significativa. Sudáfrica es ya un bloque formidable. Los All Blacks son todavía algo más. Bastante más.

Los hombres de negro festejan con el trofeo la victoria final en el segundo Rugby Championship: otra vez hicieron pleno, como el año pasado. Seis victorias que insisten en la sensación de dominio incontestable de Nueva Zelanda.

Los hombres de negro festejan con el trofeo la victoria final en el segundo Rugby Championship: otra vez hicieron pleno, como el año pasado. Seis victorias que insisten en la sensación de dominio incontestable de Nueva Zelanda.

La colosal victoria de este sábado vino envuelta en un marcador inapelable, amplio y generoso con el espectador: un 27-38, deudor de la grandeza de los dos rivales, porque los dos tuvieron momentos excelsos. Un resultado que envolvió algunos de los momentos más extraordinarios de rugby que uno alcanza a recordar. Este partido queda ya en la memoria del juego como instante clásico. Es un encuentro gigantesco por cómo se construyó, cómo lo afrontaron y cómo lo jugaron los dos equipos; por los antecedentes próximos y lejanos; un duelo extraordinario en su concepción táctica, en la génesis ambiental, y en el momento en el que llega, entre dos RWC: alguien dijo que era “una final de Copa del Mundo entre Mundiales”. Y luego está el escenario, con su enardecida mística: Ellis Park, en verdad, es otra cosa. Pero, por encima de todo, el partido fue lo que fue por la estatura incomensurable del rugby que practicaron Springboks y All Blacks.

Ambos lo enfocaron de acuerdo a la dimensión merecida. Suráfrica nunca dejó de buscar primero los ensayos que necesitaba y después la victoria, hasta que los hechos la derrotaron en ambos campos. Nueva Zelanda no contempla la especulación en su libro de juego: fue y fue y fue y fue… de principio a fin. Alcanzó el punto bonus, siguió hasta los cinco ensayos, clausuró la victoria, se quedó el torneo y revalidó todas las consideraciones hacia su grandeza. Puede que los All Blacks no comenzaran el torneo en el estado de gracia del año pasado, pero lo han terminado al galope. Para el espectador intermedio, incluso para el público Springbok, quedó un partido inolvidable de drama y calidad, en todos los aspectos; desde el punto de vista neozelandés, se trata de una las más grandes victorias de la historia de los test matches. Y cuando uno hace semejante referencia, hemos de convenir que estamos comparando este partido con un elenco grandioso de encuentros a lo largo de las décadas.

Si el primer encuentro entre los dos gigantes lo caracterizó la ferocidad, con su carga espectacular y envenenada, este definitivo agregó una arrebatadora excelencia en el juego. Lo que vimos en el vibrante primer tramo del partido, hasta la lesión de Habana, fue la sublimación absoluta del rugby. Sudáfrica, contra todos los prejuicios y lugares comunes que la intentan definir como equipo, hizo algo inesperado: irse a buscar con la pelota las posibles grietas de los All Blacks en campo abierto. Sobre todo en el medio campo, donde supo construir superioridades físicas que le permitieran después ganar las numéricas en las descargas. Su movimiento dio resultado: de forma sistemática durante esa primera media hora, Du Preez reciclaba velozmente al lado abierto. Ahí la línea Bokke se ordenaba así: Morné Steyn de apertura y, entre el 10 y el segundo centro, un par de terceras desplegados en ataque: Vermeulen, Louw o Willem Alberts.

Ambos provocaron con sus furibundas carreras situaciones de ruptura de la línea de ventaja, generalmente advirtiendo y usando el hueco defensivo entre Nonu y alguno de los primeras neozelandeses desplazados a la lejanía de los agrupamientos: Faumuina y Hore, sobre todo. Al aprovechar su mayor velocidad ante placadores lentos como los primeras líneas contrarios, Alberts y Vermeulen construyeron los ensayos de Habana. Eso sí, con destellos de tremenda clase, eso que no siempre alcanzamos a ver bajo la feroz carrocería de los delanteros sudafricanos. Los Springboks se habían ido a por el partido, y los ensayos que necesitaban, no al break-down, no a la brutalidad, ni siquiera a la melé o a las touches en la 22 contraria. También ahí, desde luego, pero sobre todo acudieron a un recurso inesperado para su rival. Romper en el medio y desafiar a los de fuera: particularmente a Savea, un jugador que no ha equilibrado, si llega a hacerlo, su contundencia defensiva con la ofensiva.

El resultado de la tentativa sudafricana generó un partido excepcional, abierto con el monumental off-load de Kieran Read y uno de los contrapiés más demoledores que se hayan visto: el de Ben Smith, el Jugador del Torneo, para cortar de fuera adentro, desairar a Habana y meterse en el ensayo después de ponerle a Steyn un hand-off definitorio de la incontenibilidad del ala neozelandés. Respondió Habana con dos marcas, la segunda tan grande e hija de una jugada igual de brillante que la de Read/Smith. El pase de Alberts Louw por la espalda de su defensor y la patada a seguir en sombrero con la que el ala culminó la marca elevaron el encuentro a una altura inolvidable. La despiadada generosidad de los placajes y las percusiones, el modo exaltado en que los contendientes iban al aire en busca de los balonazos suspendidos en la delgada atmósfera de altitud en Johannesburgo (allí, a casi 1.800 metros sobre el nivel del mar, la pelota no sube más arriba, pero sí tarda más en caer, aunque parezca una broma), el desprecio por la propia integridad física de los jugadores… todo eso completó un duelo emocionante, enardecedor.

De Villiers entra poderoso en el ensayo, rompiendo el placaje de Nonu en uno de los vacíos arrebatos de grandeza que poblaron el partido.

De Villiers entra poderoso en el ensayo, rompiendo el placaje de Nonu en uno de los vacíos arrebatos de grandeza que poblaron el partido.

Al cabo, lo ganarían los All Blacks por calidad, soluciones y una creciente debilidad defensiva de los sudafricanos, menos contundentes que sus rivales, como denunció Meyer. Kirchner nunca va a ser una cortina final de seguridad: se cruza, pero no placa ni derriba. Basta ver su estatua en el segundo ensayo de Messam. También merece la pena observar, por contra, la gran cantidad de dobles placajes de Nueva Zelanda. Las estadísticas revelan que los Boks avanzaron más metros con la pelota, hicieron más off-loads, ganaron más rucks, se llevaron todos los mauls y completaron más rupturas limpias que los All Blacks. Sin embargo, perdieron muchas más veces la pelota y no se acercaron a las cifras de placajes neozelandesas: 71 contra 143. Son detalles de la excelencia All Black que suelen pasar inadvertidos. Como su uso de las patadas (es el equipo que más y mejor apela a ese recurso, por encima de la propia Sudáfrica: 20 frente a 35 en este partido). O sus milimetrados reinicios del juego, que constituyen un género en sí mismos. O la fantástica defensa que su paquete de delanteros hizo frente a los moles de los Boks a partir de touches cerca de la línea de marca negra. Sudáfrica tiene en esas jugadas de set piece un yacimiento de puntos que de forma habitual explota con beneficios. Con Nueva Zelanda no pudo. Tampoco su preeminencia en la melé alcanzó niveles significativos.

La lesión de Habana tuvo efectos dramáticos en la capacidad de respuesta bokke, aunque no en el ímpetu ni la intensidad. Con la elección de cuatro delanteros, un medio de melé y sólo dos backs en el banquillo, Serfontein tuvo que hacer de ala. Aún más daño les hizo el ensayo de Messam en la última jugada del primer tiempo. Ninguno de los dos equipos quiso patear fuera para irse al intermedio, lo que revela el aire del partido, pero Sudáfrica desatendió el rigor en esos segundos decisivos y se comió una de esas marcas que sacan de quicio a un entrenador. Antes y después de su ensayo, que reenganchó a los Boks, Le Roux fue detenido dos veces más camino de la marca, sobre todo en un placaje espectacular de Ben Smith Barrett sobre la misma esquina del campo. Y De Villiers coronó su extraordinario campeonato con otra anotación poderosísima. Barrett, aplastado por el capitán sudafricano en ese ensayo, terminó a los Springboks enseguida, en otra muestra más de orgullo competitivo y de su escurridizo estilo vertical… Ese cuarto ensayo hacía campeones a los ABs. La lesión de Alberts, en mi opinión, había tenido un efecto definitivo: el flanker era una fuerza vital en ataque en la ruptura; no digamos en la defensa; y, si bien Etzebeh actúa como primera opción en los saques de lateral, Alberts está encargado de las touches ofensivas en territorio comanche, las que buscan el ensayo a partir del empuje. Es el 7 quien ejerce de plataforma. Kolisi, que impidió un ensayo de Nonu con su esfuerzo defensivo, no tiene el mismo impacto generalizado de Alberts en el juego, a todos los niveles.

La reunión entre los capitanes, los delegados de ambos equipos y el colegiado Nigel Owens: un momento controvertido resuelto con grandeza por todos y, especialmente, por Jean de Villiers.

La reunión entre los capitanes, los delegados de ambos equipos y el colegiado Nigel Owens: un momento controvertido resuelto con grandeza por todos y, especialmente, por Jean de Villiers.

Como epílogo a la magnificencia del partido se produjo el confuso y muy opinable episodio del error en el acta con los talonadores neozelandeses. Un buen rato después de que Dane Coles saliera al campo por Hore, el juez de touche informó a Nigel Owens de que Coles no estaba en la team sheet, la hoja de equipo, entregada antes del partido. En ella aparecía Mealamu, que desde el primer momento había estado en la tribuna, a la vista de todos los periodistas. Grant Nisbett, comentarista de la televisión neozelandesa, fue uno de los que advirtió el error y lo puso en conocimiento del encargado de comunicación de los All Blacks. Pero hizo falta una tensa reunión en el césped de Owens con los dos delegados, su asistente y Richie McCaw, para aclarar una situación que detuvo el choque y puso al árbitro ante una perspectiva tremenda: la de echar a perder un encuentro mayúsculo por lo que Darren Shand, el delegado neozelandés, insistió casi implorante en justificar como “un error humano” al pasar los nombres al acta.

La situación, que puede ser vista de muchos modos, la resolvió el capitán Bok, De Villiers, con una muestra de espíritu deportivo encomiable. JDV llegó el último al círculo, escuchó a todos y dijo: “Es un error sin más, vamos a seguir con el partido: si acaso les quitáis el último ensayo…”. McCaw sonrió y Owens autorizó a que siguiera el choque. El gesto de De Villiers no exculpa a Shand ni a los All Blacks de la circunstancia, pero nos recuerda que en este rugby híper profesional de hoy todavía hay espacios para constatar que el sentido común puede resolver una tesitura normativamente muy complicada. La polémica es comprensible y puede que hasta tenga justificación (un antecedente siempre constituye un arma potencialmente peligrosa), pero uno celebra cosas así. Esa alineación indebida puso por momentos en el aire uno de los más hermosos partidos de los últimos tiempos. Puede que de todos los tiempos.

Anuncios

Acciones

Information

13 responses

11 10 2013
Goyo

Amo los All Blacks

11 10 2013
fer_almogavar

Este equipo de Sudáfrica aún puede mejorar bastante.

François Steyn, que a mi me parece un jugadorazo no ha aparecido en los últimos ¿dos años? por los Boks pero para el mundial volverá. Y yo creo que se quedará con el puesto de Zane Kirchner. A proposito de Kirchner… ¿No habría sido mejor dejar a Le Roux de zaguero y buscar otra solución para el ala ante la lesión de Bjorn Basson?

Luego está el tema del apertura. Morne Steyn tiene un guante en su pie, pero en defensa flojea y en ataque cumple, sin más. No se si Lambie, Goosen u algún otro podrán quitarle el puesto a Morne de aquí a 2015. Si los Boks tuvieran un Barrett o un Cruden (ambos a la sombra de Carter) serían super candidatos a todo.

Luego, el acompañante de Etzebeth tampoco me termina de convencer. Ni Kruger (este más) ni van der Merwe me parece que le lleguen a la altura a Eben. Aquí se ha mencionado a Lood de Jager, que tiene una pinta bestial, como futura pareja de baile en la segunda línea Bok. Veremos, pero su 2,05 es una buena razón para tenerlo en cuenta.

Por último, los flankers Springboks han rallado a un buen nivel, pero yo he echado de menos a Pierre Spies y su velocidad en ruptura y la contundencia de los Burger y cía en temporadas anteriores. A ver si aparece alguno que ocupe su puesto o si Burger y Brussow se recuperan de las lesiones y cogen la forma. Y todo esto lo digo a pesar de que Alberts y Louw me han gustado mucho

12 10 2013
Up&under

Totalmente deacuerdo. Kirchner no ha dado la talla. Y si a los que ya están, les sumamos Spies y Steyn los All Blacks los van ha tener muy difícil en el 2015.

10 10 2013
tony

el rugby por las tierras de allá abajo sigue siendo un deporte casi diferente al que se juega por aquí arriba.

10 10 2013
tony

el rugby por alla abajo sigue siendo otra cosa……

10 10 2013
peleida

buenas tardes
otra vez gran análisis Mario , los fieles que te seguimos aqui lo esperabamos con ansiedad. muchas gracias por el trabajo
El partido fue memorable con dos equipos entregados, y en eso hay que decirlo la actitud de los bokkes fue de alabar. En vez de ir solo a ganar el partido y excusarse luego en el arbitraje de la ida y esto y lo otro , se plantaron en el campo y buscaron la gloria.

los primeros 25 minutos son increibles, memorables (lo demas tambien pero esa parte es para llorar de emocion viendola) , todos los jugadores se dejaron el alma en cada choque , en cada abierta ,en cada mele, nadie regalo un metro(salvo el inefable kirchner que la verdad es etereo ), todos lucharon del primer al ultimo minuto(ese derribo de barret a le roux al final).

y la tactica que adoptaron los bokkes tiene muchisimo merito porque salieron a jugar a los blacks alli donde los blacks son los mejores, en campo abierto rugby expansivo, la bola se mueve de un lado al otro se busca la superioridad y sino al otro lado. jugar , ir ,ir, ir , sabian que era una trampa , pero lo intentaron y ademas hubo momentos(en la segunda parte hasta que ensayo barret) que parecia que lo podian lograr. un gran aplauso a ellos buscaron la heroica un lugar en la leyenda , y lo curioso es que aun perdiendo lo han conseguido . chapeau

y de los blacks que decir(el coranzoncito negro el domingo por la mañana palpitaba pleno de felicidad jejeje ) consiguieron realizar un partido muy bueno en un escenario(casi el unico) habitualmente malo para ellos. Empezaron a ganar el partido con la presencia de mcaw en el campo. y luego jugaron como siempre intentan , pero consiguiendo esta vez un juego de ataque fluido variado y bien dirigido desde los medios

la segunda linea de los blacks con whitelock y retallick imperial, de la tercera mejor no hablar y la linea mas oscura que otras veces(excepto ben smith), pero eficaz tambien. barret pegando patada en la puerta y diciendo que si no esta carter el ha de dirigir la orquesta (ha de placar mejor y ganar cuerpo), porque tiene algo especial…

como seguidor black me produce cierta desazon para el 2015 la edad de algunos componentes, , la primera linea, mcaw, smith nonu y carter y no es moco de pavo, aunque algunos esten encontrando sustitutos(caso de cruden o barret con carter)

habria que hablar de read (increible como pasa el tio) o de conrad smith un centro con antropometria de hace 20 años pero que da una leccion de compresnsion de este juego cada vez que salta a un campo, o como han comentado mas arriba de como en nueva zelanda juega bien a la mano todo el mundo del 1 al 15 aunque uno de ellos sea famuina, como combinan y apoyan al portador del balon….

un saludo , seguiremos hablando

10 10 2013
Tuboramix

Gran partido, que grande JDV, que gran campeonato ha jugado el tipo.

10 10 2013
Payoranger

Me llamó la atención la estadística de las patadas que sacó Sky durante el partido acerca de quién tiraba más patadas en el torneo y luego se reafirmó en el choque. También de acuerdo en que el lugar más “atacable” de los ABs está en Nonu, porque tiene la jod*da manía de intentar buscar la intercepción y como los rivales no son tontos, le saltan y abren el agujero detrás, si lo sabremos los de Highlanders… JDVilliers es un gran capitán de Rugby, merecedor de guiar a los Boks, con eso creo que está todo dicho. Este partido se guarda para revisarlo antes de la RWC.

10 10 2013
ornat

Lo de las patadas viene de largo. Te diría que ya ocurrió en el campeonato del año pasado: quienes más patean son los All Blacks. Hay muchos prejuicios con los Boks que la gente debería revisar viéndolos jugar: y ya no ahora, sino desde junio. El uso que Dagg hace de las patadas altas es una constante en el juego de los All Blacks. Le sacan gran partido para el juego posicional y territorial, porque suben muy bien a buscarlas. Es fascinante como trabajan jugadas aparentemente secundarias, especialmente los reinicios del juego, que les permiten a menudo disputas muy equilibradas y recuperaciones inmediatas de la posesión.

10 10 2013
Payoranger

En esto de las patadas hay que seguir a uno de los que viene detrás de Carter en Crusaders (Bleyendaal) tiene una patada a poca altura que la mete dentro de las 22 contrarias con una facilidad pasmosa, el único problema que tiene es un tipo que suele jugar con el 10 en su equipo, selección, etc., ya podría viajar un poco al sur a Dunedin y quedarse allí unos añitos.
El tema de las patadas de los Boks creo que tiene que ver con el 2007 y las bombas aéreas que machacaron a todos sus rivales, que por cierto un apertura kiwi les vendría a los Bokke como p*lla al cu… les vendría muy bien, porque lo que es M.Steyn, pufff, esas pegatinas, esa falta de diversidad, el salto que les falta depurar para el 2015.
¿A los terceras sudafricanos es más fácil saltarles que darles la vuelta?

9 10 2013
migueltuck

Genial articulo y genial analisis Mario. Yo, entre que se poco ingles y veo el partido en un pub con el jaleo propio de visperas del pregon de Zaragoza, no sabia muy bien el porque de esa reunion, solo entendia algo del 16, no tenia ni idea de lo que estaba pasando. Gracias por la aclaracion.

Poco mas que decir del partido. Quizas que me sorprendio el planteamiento de Meyer, ir a partirse la cara en la zona ancha del campo contra los All Blacks, no obstante es totalmente entendible bajo las circuncunstancia de anotar al menos 4 ensayos.
Despeje totalmente una duda que en el partido de ida se quedo en el aire, como comentas este equipo ya no se alimenta solo de mauls o juego corto, se le esta dando una nueva dimension de ataque incrustando terceras lineas lejos de los agrupamientos para intentar generar espacios. Lo del pase en el segundo ensayo de Habana es brillante ( por cierto es Louw ) o la ruptura en el primero de Vermeulen.

No obstante lo de que los All Blacks frenaron el pack Bok hay que ponerlo un poco entre comillas ( sin querer quitarles ningun merito eh ) , pienso que las circunstancias como dije antes, hacian que los Boks se comportaran de otra manera , ( juego mas ralentizado para dejarles el menor tiempo posible el oval, jugar patadas altas, no descuidar tanto la defensa y apretar mas veces en mele touch/mau ) .
Pero vamos el juego de los All Blacks monumental, la capacidad de extenderse por todo el campo y que del 1 al 15 jueguen a rugby me parece digna de estudio. Si esto fuese la edad media los juglares escribirian cantares sobre estos titanes.

Cuando llegue a casa de un amigo y los vi tan absortos con un partido de futbol una sensacion de pena me recorrio por el cuerpo: pense y ahora con quien hablo yo de la maravilla que acabo de ver… En fin que un lujo leerte.

PD: de donde sacas las estadisticas de los partidos?

9 10 2013
Fran

migueltuck: Sobre tu pregunta de dónde encontrar las estadísticas de los partidos, no sé dónde las sacará Mario, pero el sitio web del SANZAR recopila bastantes detalles sobre sobre todos y cada uno de los partidos del TRC.

Por ejemplo, las estadísticas del partidazo de este sábado: http://www.sanzarrugby.com/therugbychampionship/match-centre/?season=2014&competition=214&match=2641

10 10 2013
ornat

Sí, es Louw el de la jugada por la espalda de Read. Me he colado como se colaron los terceras sudafricanos. En efecto, las estadísticas las leo en la página del torneo de la SANZAR. El desglose es muy detallado y ofrece perspectivas que siempre completan, o incluso corrigen, las sensaciones que nos deja el partido al verlo en directo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: