El Eden en llamas

12 09 2013

Los neozelandeses parecen a simple vista un pueblo de carácter expansivo, con esa traza exuberante del gen oceánico que de modo tan preciso encarna su modo de jugar al rugby. Si alguien nos pide que definamos a un surafricano (siempre desde el punto de vista del rugby, para no hacer antropología barata), seguramente pensaremos en alguien adusto, duro como un pedernal, aferrado a sus convicciones, quizás con una huella centroeuropea expresa en su tenaz determinación. Pendenciero y peleador si llega el caso; y deseando que llegue… Todo eso viene resumido en el modo en que uno y otro equipo han definido el partido que van a jugar este sábado: “Es el partido más importante desde la final de la Copa del Mundo, los Boks son nuestro mayor reto”, han subrayado en el campamento neozelandés. “Es el partido más importante en la etapa de Meyer”, rebajan el tono del lado bokke, donde el entrenador ha alimentado el perfil de aspirante de forma deliberada. Es, para cualquiera que lo mire desde fuera, EL partido: y, en una perspectiva más amplia o un exceso profético, el arranque de un duelo que culminaría en el Mundial de 2015. En juego, la vigencia del reinado All Black.

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En estos últimos años, los dos campeones del mundo más recientes han reequilibrado su estado por vías diversas. Un proceso de evolución que desemboca en el mayúsculo encuentro de este sábado en el Eden Park de Aukland: el jardín trasero de los ABs desde que la ARU se instaló allí de manera definitiva en el año 1925. Y el escenario del primer partido internacional de rugby de Nueva Zelanda. Sí, fue contra Suráfrica y ganaron los Springboks (5-9). Volverían a imponerse en 1937 (6-17). Y no lo han hecho nunca más. No hay un territorio más resistente a las conquistas forasteras que Eden Park, el estadio con mayor capacidad del pais. La deflagración del sábado promete incendiar un terreno que fue un pantano drenado para, a partir de 1914, acabar reconstruido en dos espacios ovales: casa del criket y del rugby en Auckland.

Nueva Zelanda y Suráfrica oponen dos estilos… pero en los últimos años ambos han hecho correcciones y adiciones que han estructurado su juego más allá de las esencias de la tradición. Fue evidente el rigor táctico que Graham Henry agregó a los All Blacks para ganar la RWC 2011. Y cualquiera que haya seguido el último año y medio de Meyer al frente de los Springboks podrá constatar que el modelo mecánico de Peter de Villiers ha evolucionado hacia una mayor velocidad de juego. Lo ha comentado esta semana el propio Steve Hansen: “Son tan duros como siempre, pero le han dado velocidad a su rugby”, señaló el entrenador All Black. La adición de Le Roux al fondo, aunque ahora juegue como ala por la lesión de Basson, la entrada de JJ Engelbrecht, la inteligencia ofensiva del capitán Jean de Villiers y la permanente amenaza de Habana por el otro lado convierten a los Boks en un equipo capaz de desplegarse y atacar con enorme rapidez y profundidad. Y lo que viene por detrás: el flanker Kolisi, el joven centro Serfontein…

Eso sí, como demostraron en su ejercicio de demolición ante Australia: no se precipitan. La trituradora labora despacio y sin excesos gestuales. La maquinaria del paquete de delanteros es tan dura como lo haya podido ser en cualquier otro momento de su historia. El desafío en las melés, los alineamientos y el break-down promete ser delirante. Aunque tiene fuego por las alas y una pareja incisiva y creadora en el medio campo (JDV / Engelbrecht) no es probable que los Boks se vayan a buscar a Nueva Zelanda en su propio territorio: el juego abierto. En situaciones así, fuera de casa y ante un rival de las características de los ABs, se puede predecir sin gran margen de error que veremos el lado más prosaico de los surafricanos: nadie le tiene tanta fe al kick and chase como la gente de Meyer. Mientras dura su labor de desgaste, no les importa que Mornè Steyn participe en un concurso de pateo. Con Dan Carter, por ejemplo…

Tampoco los All Blacks renuncian jamás a sus esencias. Lo demostraron en su dura victoria del último fin de semana frente a los Pumas. El cielo de Hamilton se había quebrado y descargaba sobre el Waikato Stadium uno de esos chaparrones monzónicos que ahuman las cámaras de televisión. Bajo el minucioso telón de agua, los Pumas florecían poderosos en la melé y cazaban en emboscadas grupales. De ese modo sujetaron un marcador encogido, que venía a explicar hasta qué punto la rendición no está contemplada como posibilidad. En ese contexto en que el rugby llama a la simplicidad, los kiwis mantuvieron su esencia de juego abierto, pases largos, carreras verticales y rupturas en apoyo. Hicieron tres ensayos: el último, cuando el campo ya era un espejo deslizante, resultó una exhibición técnica de trasmisión, pase largo, exactitud en las carreras y finura de manos. De lado a lado: desde el ruck que siguió a la escapada de Kieran Read (¿en cuántos ensayos tiene una participación definitiva Read?, nos preguntamos?), hasta la marca de Savea.

Ahora mismo a ninguno de estos dos equipos se les atisban debilidades estructurales. Si acaso, matices: hay quien querría una salida de pelota de la melé más veloz que la que procura Pienaar; o los que desconfían de la solvencia defensiva de Kirchner como 15 en Suráfrica. Fuera de eso, Suráfrica parece una maquinaria engrasada. Ahora, otra cosa es ganarles a los All Blacks en su campo, como demuestra la historia. Meyer va a repetir equipo: con los hermanos Du Plessis en la primera línea… y eso que Adriaan Strauss venía espectacular. Con Le Roux, resolutivo y fatal ante Australia, como ala. En los medios más críticos del país recelan de la elección de Flip van der Mewe como pareja de Etzebeh en la segunda línea. Preferirían a Kruger. Y de la elección de Meyer infieren que a Suráfrica no le va a interesar tanto dominar la touche como la melé. La interpretación tal vez resulte algo exagerada, pero está claro que los Boks quieren exponer a su contrario en el scrum, algo que tienen al alcance.

Nueva Zelanda no ha alcanzado los niveles de excelencia de hace un año, cuando abatió a todos sus rivales para extender una rotunda impresión de inaccesibilidad. Ese mínimo bajón (matizable, porque ha ganado todos sus partidos de 2013 por una diferencia media de 17 puntos) conspira a favor de la impresión de que los Boks están en un punto más fino de su ciclo de transición, lógico a medio camino del siguiente Mundial. Los kiwis habrán de responder al enorme reto de la melé ante un paquete ultrapoderoso, en estático y en los break-downs. El tercer cambio en el paquete neozelandés es el de talonador: Dane Coles entra por Hore como número 2. Hore cumple este viernes 35 años, no tiene contrato para el próximo Super Rugby y ha anunciado que se retirará al final de este torneo. Dane Coles hizo unas Steinlager Series magníficas en ese puesto ante Francia, en junio. Keven Mealamu regresa al banquillo. Atrás, sólo la reentrada de Nonu como primer centro por el cimbreante Saili: Nonu acaba de confirmar que jugará en Clermont conforme acabe este Rugby Championship.

La gran prueba para el equipo de Hansen consistirá en gestionar la baja de Richie McCaw, ausente varias semanas con los ligamentos dañados, y tratar de limitar el impacto de esa pérdida en un departamento del juego que parece capital para un partido así. Al capitán kiwi lo relevará Sam Cane en el flanker abierto: prueba para un jugador que genera algunas reticencias, pero que supone un cambio hombre por hombre, especialista por especialista. En el lado opuesto de la melé hay otra variación: Luatuadeja su puesto al regreso de Liam Messam. Con 22 años y un anuncio de futuro espléndido, Luatua tiene un juego más afilado de ball carrier, pero Messam es industrioso y feroz en el trabajo sucio. En ausencia de McCaw, parece una introducción necesaria para una reunión brutal como la que se anuncia: frente a rivales como Vermeulen, Alberts o Louw, las fases de conquista no admiten desertores. Se esperan percusiones de esas que Austin Healey llama accidentes de tráfico.

El partido lo da a las 9:30 de la mañana Canal+ Deportes. Para verlo conviene desayunar fuerte: no menos de cuatro yemas de huevo y un batido de tornillos.

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4 responses

16 09 2013
migueltuck

Muchos comentarios sobre este partido pero pocos deportivos. Una pequeña cronica Mario?

12 09 2013
migueltuck

Jaja, muy bueno lo del desayuno.
A mi la Sudafrica que mas me impresiono, por encima de la que gano el Mundial 2007, fue la del verano 2009. Buena gira ante los Lions y en el Tri Nations le ganaron los 3 test a Nueva Zelanda, dos en casa y uno en Hamilton.
La receta siempre la misma: en defensa cerrar la posibilidad del offload neozelandes, tener al 9 bien maniatado y subir la defensa para no conceder la linea de la ventaja o provocar intercepciones en los pases. No termino de creer eso de que a SA no le interesa tanto la touch, es una de sus grandes bazas para hacer daño, es el paso previo a meter el oval en un maul y hacer sufrir a los All Blacks, que en esa parte del juego y en la mele son netamente inferiores. Estas dos fases son caldo de cultivo para generar puntos.
En ataque, para salir de campo propio, le buscaran las cosquillas al back three kiwi, quizas mas por el lado de Savea que es el que mas problemas tiene, Dagg y Ben Smith son dos zagueros y dominan mejor esa suerte.

De Nueva Zelanda este es el primer partido “gordo” sin McCaw, veremos como se comporta Cane, que esta temporada no ha sido ni titular en los Chiefs, pero Hansen le tiene mas fe que a otros dos jovenes tambien deslumbrantes: Matt Todd, Brad Shields o Luke Braid. Parece increible que este ultimo no haya sido llamado aunque sea para un training camp.
Me da pena que Luatua salga del equipo, ha hecho grandisimos partidos, pero como comentas, le falta ese lado oscuro que posee Messam que es necesario en este partido.
Aunque si bueno va a ser este partido, si sigue el torneo en juego, el de Johannesburgo ni te digo.

12 09 2013
Payoranger

No palman en Eden Park desde el Ensayo del fin del mundo, pero no me gusta como caza la perrita. Los ABs dependen mucho del reciclaje en el break down y por ahí se les puede ir el partido, pero sus 3/4 pueden hacer más daño incluso que los de los Boks, en fin, que va a ser un partidazo, La melé bokke puede inclinar la balanza, especialmente la primera línea donde como diría Pazos, va a haber hondonadas de hostias…

12 09 2013
ornat

Sí, señor: Francia, 1994. https://www.youtube.com/watch?v=jTwTi-UeQ7s

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