La primavera en el Sur

18 07 2013

Los Lions regresaron de Australia con una serie ganadora frente a los Wallabies y la cabeza de su entrenador, Robbie Deans. En realidad, la cabeza de Deans rodó algunas horas después. De eso han pasado ya unos cuantos días (suficientes para que aparezca ya como candidato para entrenar a Clermont), pero la reflexión diferida no varía: Deans, el entrenador más longevo de los Wallabies, llevaba algún tiempo virtualmente muerto, si el término resulta aceptable, como seleccionador de Australia. Diríamos que, desde el Mundial de 2011, ha dirigido a su equipo como el mismo Cid en la batalla postrera: tieso y de cuerpo presente en el box acristalado que apenas ahogaba el ruido mediático, las dudas generalizadas y la feroz crítica habitual down under, un fuego avivado por lenguaraces ex jugadores tuiteros y columnistas o pundits de discurso asilvestrado. Sobre todo, y en la distancia desconocedora éste parece el factor de mayor peso a lo largo del tiempo, Deans ha caído por eso que Quade Cooper definió como “ambiente tóxico” en el vestuario y el entorno de los Wallabies.

En el deporte profesional —y el rugby, despertemos del sueño adánico de sus tradiciones, incorpora a creciente velocidad todos sus valores y perversiones— el agotamiento de las relaciones entre un técnico y sus muchachos acostumbra a estar en el centro de la mayoría de procesos de deterioro del rendimiento. Puede haber evidencias públicas: indisciplinas más o menos frecuentes, episodios de apariencia aislada que ocultan una corriente de putrefacción intestina, declaraciones altisonantes…. O manifestarse en un proceso de agotamiento silencioso, que suele llevarse por delante todos los valores supuestos de un equipo, sus convicciones tácticas o deportivas, las prestaciones de sus mejores elementos. Esos equipos que, decimos en el argot, se caen y nadie se explica por qué ni cómo. Australia ha tenido de todo: se cayó después de anunciar su candidatura al Mundial en el Tri-Nations de 2011, entró en barrena a partir de la derrota con Irlanda en aquella cita y, después, ocurrió el continuo cataclismo, en todas las formas: una plaga de lesiones tremenda, sostenida en el tiempo y cebada con sus mejores jugadores; una terrible pérdida de identidad en el juego; el paulatino aislamiento y búsqueda de protección del técnico en opciones tácticas y elecciones erráticas de jugadores (el palmario ejemplo final de George Smith); el enfrentamiento directo con algunas estrellas; y, por fin, la derrota con los Lions, en territorio propio y con una inevitable sensación de fin de ciclo. En realidad, la historia de Deans había acabado mucho antes de este apretón de manos.

Deans saluda a Warren Gatland al término del tercer partido, y la rotunda derrota, con los Lions.

Deans saluda a Warren Gatland al término del tercer partido, y la rotunda derrota, con los Lions.

El futuro, ha dicho la Australia Rugby Union, se llama Ewen McKenzie, dueño de más de medio centenar de caps (51) como pilar con los Wallabies, entrenador asistente de Australia entre 2000 y 2003 (pasaje de final crítico), campeón del Super 15 con los Queensland Reds (Quade Cooper de estrella, anótese la subyacente toma de postura de la ARU), antes técnico de los Waratahs o del Stade Français. Pero el futuro también se llama Leali’ifano, un gran hallazgo para el medio campo y granero de puntos con el pie, según hemos visto en junio; el exuberante Folau si evoluciona (North se lo merendó después del primer test), la rutilante vuelta de Genia, vector inevitable de ese equipo; y, por fuerza, la paulatina recuperación de sus mejores jugadores de los últimos tiempos, esos que volaban en el Tri-Nations 2011: el rehabilitado Beale (si se encuentra consigo mismo y supera sus problemas con la botella), desde luego Cooper (mercurial, imprevisible y muy opinable apertura), por supuesto Ioane (acosado ahora por Folau y Tomane, los dos notables, los dos adoptados del código League), Pocock, las mejores versiones de Berrick Barnes, de Ashley-Cooper, de Drew Mitchell, de James O’Connor…

Todas estas consideraciones resultan pertinentes a menos de un mes vista (17 de agosto es la fecha) del segundo Rugby Championship, con Argentina en su año de sophomore (dirían en el deporte universitario americano) con los gigantes del sur. Junio ha servido para ver el último episodio en el largo adiós de Deans, pero también para auscultar el estado de los otros contendientes en el musculoso campeonato del Hemisferio Sur, a partir del mes que viene: Nueva Zelanda sin Daniel Carter ni Richie McCaw (recién vuelto a la competición tras su año sabático); la Sudáfrica de Heineke Meyer en plena progresión de su modelo; y Argentina, en la que Tati Phelan recuperó a Felipe Contepomi y baqueteó a la nueva hornada de Pumas.

De los sudamericanos no podemos decir gran cosa porque su serie contra Inglaterra ha sido un campo de pruebas que tendrá poco que ver con la selección que veamos en el Rugby Championship. Perdieron de forma gruesa sus dos partidos con Inglaterra (3-32 y 26-51) y cerraron la ventana primaveral con una victoria ante Georgia (29-18), que tampoco reunió muchas satisfacciones. Phelan parece consciente de que necesita anticipar la renovación generacional y anda a la búsqueda de jugadores de futuro a medio plazo. Ese es un camino tortuoso, siempre vulnerable a las críticas y a la impaciencia. Argentina quedó muy expuesta en melé ante los ingleses (dos ensayos de castigo vimos en sendos scrums en el segundo partido); también en la continuidad del juego de contacto de los chicos de Lancaster, que fogueó a una interesante segunda unidad inglesa, con gente como el apertura Burns, desde luego los centros Twelvetrees, Jonathan Joseph o Eastmond, y la aparición (una vez que el volador Wade fue reclutado por los Lions) de Marland Yarde como ala finalizador. Sin embargo, lo que más nos llamó la atención fue Matt Kvesic. El flanker de Worcester (a partir de esta temporada Gloucester, tras el acuerdo que firmó en febrero) acaba de entrar en la veintena y tiene recorrido para rato: debutó y mantuvo su puesto en los dos tests. Un número 7 que va más allá del industrioso juego de Robshaw, agresivo y capaz para la fontanería especializada y el carroñeo que exige el puesto. La Rosa ya lo saluda como ese-tipo-de-flanker-que-le-falta-a-Inglaterra. Y lo emparentan, de lejos claro, con McCaw y Pocock. Algo que los ingleses hacen (cuando se les pasan los vapores de una victoria sonora ante los All Blacks) con mucha frecuencia.

De Nueva Zelanda quedó constatado que en su mejor versión (segundo partido con Francia) Israel Dagg es un zaguero all-rounder, irresistible al ataque y riguroso en todos los órdenes del juego. Si no podemos acabar de considerar a Leigh Halfpenny el mejor zaguero del mundo en la actualidad (aunque seguramente sí el Mejor Jugador del Año) es por culpa de explosiones como éstas de Dagg. Otra constatación: Julian Savea continúa creciendo a pasos agigantados, lo cual da cierto miedo porque su impacto en los partidos es cada vez mayor. Aquello de el nuevo Lomu empieza a parecer algo menos de broma. No será Lomu, pero es un ala tremebundo. Por si todo esto fuera poco, al otro lado Ben Smith parece haber adelantado a todos sus contendientes por el puesto en el ala derecho. Un atacante agresivo en la carrera, que interpreta a la perfección las debilidades defensivas del rival con una verticalidad acusadísima, por fuera o por dentro, y combina en ventaja con la soltura técnica propia de los mejores. Smith tocó chufa en todos los partidos con los franceses, otro equipo en estado preocupante, como ya sabíamos, y al que junio no le ha sentado nada bien. Tuvo aquel primer fogonazo de Fofana y luego… tobogán abajo. En la delantera, Dane Coles asumió el papel de talonador con mucha solvencia, buena noticia para el relevo de Mealamu y Hore, los dos ya con 34 años. Rene Ranger y Beauden Barrett alargaron el insondable banquillo neozelandés… Y Dan Carter jugó el tercer match después de un periodo de excedencia, sumó 14 puntos (cuatro golpes y una transformación) y se ha quedado a uno solo de los 1.400 en tests. Así que estamos a apenas tres semanas de verlo ser el primer hombre en rebasar esa barrera. En resumen: que la vida en los All Blacks sigue igual… o mejor.

La pregunta es: ¿Podrá Sudáfrica discutirles el cetro? Sudáfrica, a la que vimos con Italia y Samoa, dejó una impresión estupenda, de progreso sostenido en el tiempo y de incorporación de algunos jugadores llamados a un papel principal: sobre todo Willie le Roux y el segundo centro JJ Engelbrecht. Los dos produjeron momentos formidables durante los cruces con Samoa, Escocia e Italia. Dubitativo en su primera intervención, Le Roux coronó una serie fantástica, con rigor defensivo y unas incorporaciones centelleantes a la línea de ataque, que agregan dimensiones nuevas al estilo sudafricano y dejan atrás las prestaciones de Zane Kirchner, su predecesor en el puesto. Algo parecido ocurre con Engelbrecht, un outside center potente en el contacto y el ataque, que se traslada con la pelota en el campo con un tranco largo, como de mediofondista de clase. Hay que añadirle al ala Basson, otro que coopera en la subida del ritmo ofensivo de los Bokke, y la agresividad de Arno Botha para armar aún más la tercera línea. Dos aspectos más: la recuperación de Morne Steyn después de un periodo sombrío del apertura y la vigencia de Ruan Pienaar como primera opción como número nueve. No es ni será ya Du Preez, pero hoy por hoy es lo más fiable a lo que ha recurrido Meyer. Respecto a Bryan Habana, vale lo dicho con Dagg más arriba: cualquier aspirante a mejor ala del momento ha de vérselas con él. El resultado, con los añadidos que pueda haber este mes, es que el equipo de Heineke Meyer sigue produciendo mejoras, elevando su velocidad de juego y añadiéndole variantes a su tradicional solidez. ¿Suficiente para un desafío? Ahí queda la cuestión… pero apostaríamos a que el barrido All Black del año pasado no se repite esta vez.

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6 responses

30 07 2013
peleida

joder matfield y botha

si llegan a la mitad de lo que fueron esos dos seran grandes muy muy grandes.

no olvidemos que matfield y botha seguramente sean la mejor pareja de segundas de la historia del juego y solo el gan colin meads les llegue a la altura(pero es casi la prehistoria)

sudafrica mejorara seguro, lo del año pasado es para ellos casi una humillacion y son gente con gran capacidad de lucha y sufrimiento. y mejorar a kirchner tampoco es dificil me parece muy efectista pero poco efectivo y atras sobre todo muy facil de desbordar.

se presenta apasionante el championship este año a ver si los pumas nos dan alguna alegria(ojo wanabees)

eso si sera interesante comprobar si la mejora de sudafrica le da para llegar al nivel de los blacks que desde que ganaron el mundial parecen haberse quitado presion y estan jugando(borron ingles mediante) a un nivel estratosferico

25 07 2013
fer_almogavar

Como me gusta cuando escribes de rugby actual Mario, cuanto aprendo…

Yo siempre he sido pro-Sudáfrica, supongo que porque todo el mundo es de los All Blacks. Me enamoraron en el tour de los Lions en el 2009 con esa agresividad de su delantera y ese espíritu competitivo más alla de la cordura. Pero cuanto más los veo, más me gustan. Son probablemente después de Nueva Zelanda la mejor cantera del mundo (en delantera la mejor).

Además, despues del cambio de entrenador parece que la manía de los cupos de jugadores de color ha desaparecido y solo vale la meritocracia. Y los frutos están ahí. Sólo les veo como punto débil el de apertura ya que M. Steyn no es el que era y Goosen y Lambie no terminan de romperla. A ver como solucionan este problema de cara al Championship pero como los All Blacks caigan en la autocomplacencia se los comerán con patatas

23 07 2013
Payoranger

En cuanto a segundas boks, al lorito con los juniors que vienen (estuvieron en el último JWC, Herbst y Visser) y con un tal Du Plessis (otro Du Plessis más, debe ser el García de ahí abajo) que juega de tercera, pero con físico de segunda. Y de qué equipo son los 3? Blue Bulls, puffff, los herederos de Matfield y Botha…

23 07 2013
ornat

Lo que hablamos: tienen la carnicería llena de género. Una fila de animales dispuestos para salir y ponerse al trabajo sucio. Tengo que confesar: me he hecho mucho de Sudáfrica en este último año y pico. Impensado en mí, por razones que algún día quizás cuente. O tal vez no…

20 07 2013
Jun

No se si Sudáfrica podra ganar, pero si les va a poner en muchos mas problemas que el año pasado
A parte de los que has mencionado, destacaria a Bjorn Basson, otro ala con una planta y una proyección impresionantes; y al segunda Eben Etzebeth, o como se escriba, otro con una pintaza impresionante, hay , exagerando, puede haber otro Maitland

El caso de Australia, y su autodestrucción estos dos últimos años, la hemos comentado mucho durante la gira de los Lions.
Yo, lesiones a parte, no encuentro ninguna explicación al bajon de rendimiento, no me extrañaría que los Pumas les mojasen la oreja esta vez.
Ahora, para 2015 estoy seguro que volverán a ser competitivos.

Muy buena pinta este Championship, a ver como me apaño para verlo en el pueblo, si no, supongo que aquí ire encontrando información puntual
Buen verano a todos

22 07 2013
ornat

Claro, a Basson ya lo he destacado. Llamó mucho la atención por el ala, equilibrando la pegada por los dos lados con Habana. Etzebeh lo he pasado por alto sólo porque ya estaba en el Championship del año pasado, pero me parece un segunda capital, que va a marcar una época. Ya sabemos de la capacidad inagotable de los sudafricanos para producir delanteros brutales en segunda y tercera línea: en los Cheetahs está De Jager, un armario de 20 años con cara de niño y un potencial demoledor, por ejemplo. Ahora, está claro que relevar al par Matfield/B Botha son palabras mayores. Como ser el heredero de F du Preez… Por cierto, dado que hay tantos detractores (y yo he sido uno de ellos) con Ruan Pienaar: en la semi del Super 15 Sarel Pretorius mejoró a Van Zyl cuando salió y me dejó una buena impresión.
En todo caso, yo veo a Sudáfrica en un proceso de (re)construcción que Meyer está sacando adelante cada vez con mejores sensaciones y me parece que los resultados van a llegar. No sé si ya en este Championship, pero desde luego ojo con ellos en la RWC15.
Pd: veremos lo que podemos hacer con el torneo de agosto… también estaremos desplazados.
Gracias.

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